© Vicente R. Sanchis Caparrós

jueves, 23 de julio de 2026

 


Tua Forsström no es sólo la escritora finlandesa que fue aceptada en la Academia Sueca. También es la escritora finlandesa que dejó la Academia Sueca. Sus motivos tenía, por supuesto. Y lo hizo con la misma dulzura y encanto con que aceptó el reto: se volvió a su Finlandia natal, a sus bosques nórdicos, a sus lagos infinitos, a sus paseos por los caminos mitológicos a la luz de auroras boreales...

 A Tua Forsström le dieron el Premio de las Letras Nórdicas (casi nada). En realidad, no se lo dio nadie: se lo ganó ella verso a verso.

Conocí a Tua Forsström en Helsinki en febrero de este año 2026. Fue tan bonito... Llegué a ella gracias al profesor Massimo Ciaravolo, un amigo y colega experto en literatura sueca que vive en Milán y que enseña en la Universidad de Venecia. Fui a él en búsqueda de poetas europeos que quisieran aportar un poema a la edición que estaban montando los amigos de Melqart editorial en Ibiza. Digo amigos porque allí publican y trabajan Ramon Mayol y mi gran amigo Gabriel Torres Chalk.

Massimo me dio el contacto de Tua. Le escribí. Y su respuesta fue un correo tan maravilloso... que además iba acompañado de un poema que escribió para la ocasión.

Y la ocasión no era ni más ni menos que la terrible DANA que sufrimos en Valencia el 29 de octubre de 2024. ¡Qué terrible 29 de octubre! Pero allí llegó la solidaridad, la gente, los amigos,... la poesía. Gabriel reunió, y yo le ayudé, a poetas de todo el mundo, que nos enviaron un poema cada uno. Gente de los Estados Unidos, Chile, Ucrania, Finlandia, España,... Premios nacionales e internacionales. Todo gratis. Por humanidad. Por la poesía para el prójimo. Fue tan bonito...

Y Tua nos envió su poema: Vanliga dagar... Días normales. Eso es lo que nos deseaba desde los bosques de Finlandia una mujer que sólo me conocía por un correo electrónico. Así de grande es la dulzura de Tua Forsström. Cuando le di el libro en mano en un restaurante de Helsinki, lo cogió, lo miró detenidamente, como miran los poetas, me dio la mano y me dijo: qué cosa tan bonita habéis hecho. Muchas gracias por contar conmigo. Encima nos dio las gracias ELLA. Estuvimos hablando un buen rato de poesía española, de poesía sueca y finlandesa, de la vida, de su obra en español,... Espero que pronto haya novedades al respecto de esto último. Sólo os puedo adelantar que la vida es un poco mejor después de conocer a Tua Forsström. GRACIAS TUA por ser como eres.

Ahora te toca a ti. ¿Quieres leer a Tua Forsström? Muy pronto. De momento, aquí tienes el poema que publicó Melqart editorial para ayudar a los afectados por la dana de Valencia.

Vanliga dagar

 

Vi vill att idag ska vara som igår

Vi vill att i morgon ska vara som idag

Morgnar med vind och lätta moln som driver

Arbeta tills det blir kväll och cykla hemåt 

i skymningen längs en välbekant väg

Du tänker inte på någonting särskilt

Du tänker kanske på att du inte är ensam

Det är en vanlig dag bland vanliga dagar

Vi önskar oss vanliga dagar när ingenting

händer, alls ingenting

 

 © Tua Forsström

 

Días normales

 

Queremos que hoy sea como ayer

queremos que mañana sea como hoy

Mañanas de viento y nubes ligeras a la deriva

Ir al trabajo hasta la noche y volver en bicicleta a casa

con el crepúsculo en el camino conocido

No piensas en nada en especial

Piensas, quizá, que no estás solo

Es un día normal entre días normales

Deseamos días normales en los que nada

sucede, nada absolutamente

© de la traducción, Vicente R. Sanchis Caparrós